Revisa tus audífonos y el cable para detectar los siguientes problemas:
Conector USB dañado
Las clavijas pequeñas pueden doblarse o desalinearse fácilmente. Una manipulación descuidada puede empeorar la situación. Inspecciona cuidadosamente tanto el cable como el puerto.
Conector USB húmedo
Los cambios bruscos de temperatura, la humedad alta, la lluvia, el sudor o la condensación de las bebidas frías pueden provocar humedad en el conector. Asegúrate de que el conector esté seco antes de cargar.
Suciedad en el conector USB
Los materiales conductores, como las pelusas o el polvo, pueden provocar cortocircuitos. Considera usar tapas USB-C para proteger los puertos cuando no estén en uso.
No uses un cable que sea solo para datos ni un cable USB 3.0 para cargar
Los cables que son solo para datos no están diseñados para suministrar energía, y es posible que los cables específicos para ciertos dispositivos no tengan todas las clavijas necesarias asignadas para la carga.
No uses un cargador rápido
Nuestros productos no son compatibles con Quick Charge. Los cargadores que proporcionan un voltaje o amperaje alto pueden sobrecalentar los dispositivos que no son compatibles.
No uses un cargador que supere significativamente los 5 V / 500 mA
La mayoría de nuestros productos están diseñados para cargarse a 5 V / 500 mA. Las fuentes de alimentación USB-C, especialmente los cargadores de notebooks y los cargadores de mayor potencia, pueden superar estos valores. El exceso de energía se disipa en forma de calor y puede dañar el dispositivo. No se deben usar cargadores de más de 2 A.